Las ciudades que son ejemplo de desarrollo urbano sostenible

Las ciudades que son ejemplo de desarrollo urbano sostenible

Escuela Distrital de Artes, uno de los proyectos desarrollados a través de Ciudades sostenibles.

Desde hace tres años empezó a gestarse el sueño de los barranquilleros de tener la primera de varias sedes de la Escuela Distrital de Artes y Tradiciones Populares (EDA) en la ciudad.

El edificio, con más de 7.000 metros cuadrados, será ambientalmente sostenible, debido a que utilizará la energía solar. La idea de la escuela es impulsar la formación técnica profesional en artes plásticas, audiovisuales, danza, música y teatro.

Este proyecto es adelantado por la Financiera de Desarrollo Territorial (Findeter), junto con la Alcaldía, la Secretaría de Estado para Asuntos Económicos de Suiza (Seco), el Instituto Tecnológico de Zúrich y la Universidad del Norte.

Actualmente, la escuela de artes funciona en las aulas de tres colegios públicos y “solo están disponibles para sus estudiantes cuando se acaba la jornada académica de las instituciones educativas. Además, los espacios no son suficientes para la demanda”, asegura Paulo Sánchez, profesional de Industrias Creativas y Culturales y líder del proyecto.

Hace seis meses, la capital del Atlántico recibió los estudios y diseños definitivos de lo que se ha denominado la ‘Fábrica de cultura’. La iniciativa se desarrolló bajo el plan de acción de ‘Ciudades sostenibles y competitivas’, auspiciado conjuntamente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Findeter.

“La ‘fábrica de cultura’ es un excelente proyecto porque fortalecerá la economía naranja y los grandes talentos de la cultura, el arte y el diseño”, dice Luis Fernando Arboleda, presidente de la entidad.

Esta es la iniciativa que mayor inversión internacional ha recibido en el país: 1.200 millones de dólares, que se destinaron a la fase de diseño y de transferencia de conocimiento entre estudiantes y profesores de una universidad de Barranquilla y el instituto de Suiza.

Para los diseños, las instituciones involucradas acordaron un proceso de participación para imaginar, en conjunto, qué debía construirse en cada espacio de la escuela. Los profesores explicaban qué programa curricular atendían, el número de estudiantes con los que esperaban contar y las actividades que ejecutaban. Así, los arquitectos podrían definir qué espacio se necesitaba para danza o qué altura para el tallado en piedra, según uno de los docentes.

Este plan de diseño recibió el premio International Architecture Awards, uno de los más prestigiosos de la arquitectura mundial. Hoy, sin estar construida, la escuela de arte ya es un modelo del protocolo verde de edificación en la ciudad.

El proyecto es considerado desde ya un ejemplo de cómo se puede atraer la cooperación a favor de proyectos culturales. La Seco pensaba invertir en espacios deportivos, pero se logró revertir esa dinámica hacia la cultura.

La escuela estará en un inmueble de conservación patrimonial –adquirido por el Distrito–, ubicado en la esquina de la carrera 50 con calle 40, muy cerca de la plaza de la Aduana, una vía por la que transita una de las puestas en escenas más importantes del carnaval de Barranquilla.

Según la secretaria de Planeación de la ciudad, Margarita Zaher, “Findeter ha sido un aliado clave para transformar la ciudad. La escuela impulsará en su territorio, y entre sus habitantes, el desarrollo urbano, la cultura y el arte”.

La entidad ha estado involucrada en todas las fases del proyecto, en la gestión de recursos por cooperación, en la asistencia técnica, en la colocación del crédito para la adquisición del predio y en la colocación del crédito para la construcción de la escuela.
Pasto vuelve su mirada hacia el río

La capital nariñense tiene una deuda con sus habitantes en términos de espacio público. Según el Plan de Ordenamiento Territorial 2014-2027, Pasto solo cuenta con 2 metros cuadrados por habitante.

Desde hace cuatro años, Findeter identificó esta problemática y, como parte de su programa de ‘Ciudades sostenibles’, inició un proceso de planeación, teniendo como foco la creación de un eje ambiental alrededor del río Pasto.

Esa infraestructura le devolverá la importancia a este afluente, cuyas riberas se han visto atiborradas de asentimientos subnormales, que hoy por hoy tienen riesgo de inundación.

Así nace el proyecto Parque Fluvial del Río Pasto, que contempla una intervención ambiental, urbanística y paisajística, y que incluye la construcción de un parque lineal con ciclorrutas, zonas arborizadas, plazoletas para actividades deportivas y culturales y todo un sistema de transporte que ayudará a mejorar la movilidad de la ciudad.

Para Juan Manuel Robledo, líder de Ciudad y movilidad sostenible, la solución que la iniciativa traerá para la zona responde de manera integral a las necesidades de esta.
“Vamos a generar unas conexiones importantes en toda la matriz de movilidad, tanto para vehículos particulares como públicos, peatones y ciclistas; vamos a generar mucho espacio público, con lo que daremos una respuesta social importante porque vamos a tener una zona de confluencia de personas de diferentes estratos sociales que antes no se cruzaban”, explicó Robledo.

El proyecto del parque lineal, con 13,65 km de longitud y entregado por Findeter a la Alcaldía, debe pasar ahora a discusión del Concejo, antes de ponerse en marcha.

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